La historia del Colegio Tacora se remonta al año 1996, cuando una profesional de la educación, la señora Lucy Berkhoff, visualizó la necesidad urgente de brindar oportunidades formativas a una población escolar que enfrentaba numerosos problemas familiares y económicos. Movida por un fuerte compromiso social, dio vida a un proyecto educativo que buscaba ofrecer una alternativa real de desarrollo académico y humano para niños y niñas del sector. En sus inicios, el colegio enfrentó múltiples dificultades. Una de las más significativas fue la falta de reconocimiento oficial, lo que impedía acceder a la subvención estatal y, por ende, pagar los sueldos del profesorado. Aun así, los docentes continuaron ejerciendo su labor con vocación y entrega, situación que conmovía profundamente a su fundadora. Finalmente, hacia el término del primer año de funcionamiento, se obtuvo el decreto cooperador —resolución que otorga reconocimiento oficial a los establecimientos educacionales—, lo que permitió acceder al pago retroactivo de la subvención y saldar los sueldos pendientes, consolidando un hito fundamental para el crecimiento institucional. Inicialmente, el establecimiento funcionó en un terreno arrendado con condiciones mínimas de infraestructura, atendiendo a la alta demanda de matrícula mediante una doble jornada. Posteriormente, gracias al esfuerzo de su fundadora, se adquirió el terreno actual ubicado en Manuel Rodríguez 0369. Un accidente en las antiguas dependencias aceleró la autorización para el uso del nuevo edificio, consolidando así la sede definitiva del colegio. Desde sus primeros años, el Colegio Tacora ha acogido a estudiantes con diversas necesidades, no sólo académicas, sino también socioemocionales. Los docentes, más allá de su rol pedagógico, han sido agentes de apoyo, contención y orientación para muchos de ellos. Esta visión humanista de la educación, centrada en el respeto y en la creencia en el potencial de cada niño, constituye el sello que hasta hoy distingue a la institución. “Creer en los niños” es, y seguirá siendo, la esencia que inspira y guía la labor educativa del Colegio Tacora.
Misión: Somos una escuela de la comuna de Puente Alto que tiene como misión proporcionar una educación inclusiva, pertinente y ajustada a las necesidades educativas de nuestros estudiantes. Adaptamos e incorporamos estrategias pedagógicas diversificadas que permitan a cada uno de ellos acceder al currículum nacional, promoviendo su desarrollo integral en un ambiente de respeto, responsabilidad y empatía.
Visión: Durante el período 2024–2026, aspiramos a consolidarnos como una escuela con sello social inclusivo, comprometida con el aprendizaje integral de sus estudiantes y atenta a las necesidades de su entorno, guiada en todo momento por los valores de respeto, responsabilidad y empatía.